jueves, 17 de marzo de 2022

Valor 6: Felicidad


La felicidad es el significado y propósito de la vida, 

la meta general y finalidad de la existencia humana”

Aristóteles

 

El valor Felicidad representa lo que como humanos siempre buscamos y apreciamos, por ser la misma razón de la vida. Este capítulo analiza los distintos elementos que nos provéen gozo, salud, satisfacción, o realización personal, y presenta distintas vías y reflexiones para lograr felicidad.

Contenido

A) Felicidad como propósito 

La búsqueda y obtención de felicidad ha preocupado especialmente a filósofos, psicólogos y economistas, entre muchas otras profesiones. Recientemente el tema de la felicidad se ha investigado empíricamente, y los resultados de tales investigaciones apoyan la perspectiva de que enfocarse específicamente en la felicidad puede ser contraproducente.

Qué lo hace feliz a usted? Podría ser algo tan simple como una reunión familiar, o quizás la sonrisa de sus hijos; o podría ser ver una buena película por televisión en su casa, o presenciar el triunfo de la selección Colombia en las eliminatorias del mundial de fútbol, o pensar que se va a ganar la lotería. Para muchos de nosotros la felicidad es espiritual, individual, difícil de definir, y efímera. Un monje budista sin posesiones más allá de su vestuario, puede considerarse a sí mismo más feliz que una persona rica que posee casas y otras propiedades en diferentes ciudades, pero que está aflijida con poblemas de salud física o mental.

La consideración de la felicidad no es una nueva actividad; para Sócrates, muchos filósofos y otros pensadores como los autores de la declaración de independencia de Estados Unidos, la felicidad ha sido una preocupación constante. Pero mientras que a los filósofos les ha preocupado cómo debemos llevar nuestras vidas, el concepto de felicidad se ha desarrollado tanto como ciencia y como objeto específico de política nacional, durante los últimos años. También hay dimensiones fisiológicas a tener en cuenta; algunos investigadores han encontrado correlación entre la felicidad y la actividad de la corteza cerebral, lo cual explicaría por qué algunas drogas pueden producir sentimientos de bienestar.

De otra parte, muchos economistas creen que perseguir la felicidad pública como una meta política tiene mérito, aún cuando la economía esté floreciente. Esto es porque el análisis de sus datos se ha vuelto más sofisticado y completo, que les ha permitido observar una aparente paradoja: a pesar de haber un aumento sustancial en el Producto Nacional Bruto, los niveles de satisfacción humana han permanecido estáticos. Por esta razón los líderes y gobernantes de América y Europa están buscando y encontrando nuevas formas de medir la felicidad nacional, más allá de los índices tradicionales de bienestar económico y social.

Algunos pensadores sostienen que la mejor sociedad es aquella donde la gente es más feliz, y la mejor política es la que produce el mayor grado de felicidad. Paradójicamente, en los últimos 50 años los índices de felicidad no han aumentado ni en Gran Bretaña ni en los Estados Unidos, a pesar del mejoramiento en los estándares de vida. Hay que tener en cuenta que los aumentos en los ingresos por sí solos no producen automáticamente mayor felicidad. El Primer Ministro de Gran Bretaña sostenía en 2005 que “el bienestar no se puede medir por el dinero o el intercambio en los mercados”. Se trata más bien de procurar la belleza de nuestros alrededores, la calidad de nuestra cultura, y por encima de todo, la fortaleza de nuestras relaciones. Mejorar el sentido de bienestar en nuestra sociedad es el reto político central de nuestros tiempos; es tiempo de que admitamos que hay otras cosas más importantes para la vida que el dinero, y es tiempo de que estemos enfocados no solo en el Producto Nacional Bruto sino en el Índice de Bienestar General.

Nicolás Sarkozy, anterior Presidente de Francia, propuso hace unos años reemplazar el Producto Nacional Bruto por el Producto Nacional Neto, el cual tomaría en cuenta no solo el crecimiento económico anual, sino el valor y la depreciación de todos los recursos físicos y humanos de la nación, el cual tendría en cuenta la equidad de los ingresos, la calidad de los servicios públicos, los servicios gratuitos que se prestan a la comunidad y a la familia, y más aún la encuesta de satisfacción de los ciudadanos.

Las Naciones Unidas y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) han incluído otros indicadores de progreso no convencionales, tales como la percepción de ausencia de corrupciónel bajo desempleo, los altos niveles de educación y de ingresos, y el número de personas de tercera edad en el mercado laboral. Usando tales criterios, las encuestas pueden tratar de dibujar una imagen de lo que un país piensa de sí mismo. Un ejemplo lo dá el Reino de Bhutan, el cual ha perseguido la meta de Medida Gruesa de Felicidad desde 1972, y curiosamente incluye la promoción de valores culturales, y el establecimiento de un buen gobierno entre sus principales componentes. 

B) Secretos de una vida plena
C) Hábitos y estados mentales
D) Recreación y deporte
E) Nutrición y longevidad
F) Inteligencia emocional
G) Pecados contra la felicidad
H) En busca de la felicidad 
I) Reflexión sobre la felicidad

A continuación transcribimos unas enseñanzas sobre la felicidad, escritas por el Papa Francisco:

“Puedes tener defectos, estar ansioso e incluso enojado, pero no olvides que tu vida es 

la empresa más grande del mundo. Solo tú puedes evitar que falle. 

Muchos te aprecian, te admiran y te quieren. 

Recuerda que ser feliz no es tener un cielo sin tormentas, una carretera sin accidentes, 

un trabajo sin fatiga, una relación sin desilusiones. Ser feliz significa encontrar fuerzas en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en la fase del miedo, amor en la discordia.  

No se trata solo de disfrutar de la sonrisa, sino también de reflexionar sobre la tristeza.

 No se trata solo de celebrar los éxitos, sino de aprender de los fracasos. 

No se trata solo de sentirse feliz con aplausos, sino de ser feliz en el anonimato.  

Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino un logro para quienes pueden viajar dentro de sí mismos. Ser feliz es dejar de sentirse víctima y convertirse en el autor de su propio destino.

 Es atravesar desiertos, pero poder encontrar un oasis en el fondo del alma. 

Es dar gracias a Dios cada mañana por el milagro de la vida.  

Ser feliz es no tener miedo de tus propios sentimientos y poder hablar de ti mismo. 

Se trata de la valentía de escuchar un "no" y de recuperar la confianza 

en las críticas, incluso cuando no están justificadas. 

Es besar a tus hijos, abrazar a tus padres, vivir momentos 

poéticos con los amigos, incluso cuando nos lastiman.  

Ser feliz es dejar que la criatura que vive en cada uno de nosotros viva, libre, alegre y sencilla. Es tener la madurez para poder decir: "Me equivoqué". Es tener el coraje de decir "lo siento". Es tener la sensibilidad para decir "te necesito". Es tener la capacidad de decir "te amo".  

Que tu vida se convierta en un jardín de oportunidades para la felicidad... que seas amante de la alegría en la primavera y amante de la sabiduría en invierno. Y cuando cometas un error, comienza de nuevo. Porque solo entonces estarás enamorado de la vida.  

Descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta. 

Pero usa tus lágrimas para irrigar con tolerancia. Usa tus derrotas para entrenar tu paciencia. Utiliza tus errores con la serenidad del escultor. Usa el dolor para dar melodía al placer. 

Usa los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.  

Nunca te rindas... sobre todo, nunca te rindas con las personas que te aman. 

Nunca renuncies a la felicidad, porque la vida es un espectáculo increíble”.

 

Para terminar el tema de la felicidad como valor o propósito, se incluye un consejo de Gandhi: “Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de tí; que tu alegría sea 

contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean”.


Conclusiones 


Todo lo que perseguimos como seres humanos podría resumirse en una sola palabra: Felicidad; esta puede ser tan solo la obtención de nuestro sustento diario, o el logro de una realización personal, o la obtención de un bien material o inmaterial, o simplemente obtener reconocimiento, como un premio o una promoción.

También se puede lograr felicidad mediante el cuidado de la salud, el descanso restaurativo, el esparcimiento, los viajes, la cultura, el crecimiento personal a través de cursos de capacitación o desarrollo profesional; o también mediante la ejecución de un proyecto, o la realización de una meta comunitaria.

En otros casos la felicidad se logra tan solo con la tranquilidad de conciencia, la paz interior, la espiritualidad; la salud física y mental, los buenos hábitos, la nutrición, la actividad física, un triunfo deportivo; o también persiguiendo beneficios inmateriales, como son el amor, el aprecio, el prestigio personal, el bienestar, la calidad de vida, o la longevidad.

De todas maneras se muestra como este valor de la “felicidad”, ha cobrado importancia a nivel gubernamental, al punto en que es medida estadísticamente para hacer comparaciones y seguimiento, ya que los gobiernos la han propuesto como objetivo de su gestión. Incluso, no se puede desconocer que la felicidad ha sido un propósito constitucional en los Estados Unidos, durante más de 200 años.


Preguntas


1. En qué consisten los planteamientos acerca de la importancia de medir el grado de felicidad de un país? 

2. En su concepto, qué papel juegan en la felicidad la recreación, la nutrición y el cuidado de la salud?

3. Qué enseñanza le deja la reflexión del Papa Francisco acerca de la felicidad?


Ilustraciones


En el siguiente enlace podrá usted activar un video con fotografías alusivas al valor que se presenta aquí:

Felicidad

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