NOTA: El presente blog, titulado Cambio Cultural en Colombia, es de libre acceso, fácil comprensión y sirve de introducción al libro Transformación Cultural en Colombia basada en Valores escrito por el mismo autor. No se trata de duplicar contenidos, sino más bien utilizar recursos tecnológicos diferentes que se complementan, para lograr una mayor difusión y una mejor comprensión del libro aludido.
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Desde cuando comencé a trabajar como docente en la Universidad Javeriana en 1996, el tema de los valores ha sido para mí de permanente interés, tanto por ser la esencia de la cultura en las organizaciones, como también la base de la educación integral en dicha institución.
De otra parte, las directivas de mi “alma mater” han enfatizado permanentemente y de diferentes maneras, la importancia de los valores en la formación integral de nuevos profesionales, y atribuyen a la falta de valores en nuestra sociedad muchos de los problemas que enfrenta continuamente: corrupción, narcotráfico, violencia, crimen, etc.
Decía en el año 2000 el entonces Rector de la Pontificia Universidad Javeriana, Padre Gerardo Remolina S. J., en un discurso que pronunció en el Teatro Colón con motivo del 50 aniversario de la Universidad:
Sin duda alguna, las estructuras económicas, sociales y políticas de nuestro país requieren una transformación profunda y urgente. Se requiere la transformación del alma de nuestro pueblo, del cual formamos parte todos y cada uno de nosotros los colombianos. Hay necesidad de un “Proyecto de Nueva Cultura Colombiana” que busque sanear desde lo más profundo la fuente misma de nuestros comportamientos.
Este es precisamente el tema que trataremos en este blog. La principal hipótesis que hago, basado en las experiencias laborales que he tenido tanto en instituciones colombianas como en empreas multinacionales, es que así como se logran hacer transformaciones culturales en empresas de gran tamaño y amplia cobertura geográfica, así mismo se pueden ensayar cambios culturales en organizaciones nacionales en espacios geográficos menores, y no solo en empresas, sino también en comunidades que tengan diferentes culturas. Y por qué no ampliar este ejercicio y reflexión a toda la nación?
En el año 2007, cuando escribí una memoria familiar en la que tuve oportunidad de reflexionar acerca de los valores que aprendí de mis padres, estuve también investigando sobre la cultura de los muiscas, que habitaban en el centro de Colombia cuando llegaron los conquistadores españoles. Sorpresa para mí fué encontrar cómo dichos valores se aproximan mucho a los valores que se me inculcaron en la familia, y también ver que se complementan con los valores corporativos de empresas y organizaciones con las cuales he tenido vínculos laborales, los cuales se presentan más adelante a manera de ejemplo.
De otra parte al tratar de analizar mi identidad como colombiano, encontré una proclama escrita por nuestro premio Nobel Gabriel García Márquez, titulada “Por un país al alcance de los niños”, que describe nuestros orígenes, y muestra en forma magistral lo que somos los colombianos, tanto en cuanto a nuestras taras culturales como a nuestras cualidades. En su visión constructiva, Gabo concluye afirmando que las condiciones están dadas para un cambio social en Colombia y que la educación sería su órgano maestro, mediante el cual podremos desarrollar una ética para nuestro afán desaforado y legítimo de superación personal. Dicha pieza literaria está dirigida a todos los colombianos, y hace parte de los resultados presentados por la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo convocada en septiembre de 1993 por el entonces Presidente de la República de Colombia, Dr. César Gaviria Trujillo.
En otros apartes, el Padre Remolina complementaba su argumento diciendo:
Un proyecto de cambio cultural en Colombia debe promocionar dinámicas sociales que procuren la erradicación de vicios o taras sociales básicos; y la propoposición de principios y valores que permitan la implantación de un nuevo orden económico, político y social en el país. La nueva cultura no debe ser impuesta de manera dictatorial, ni imperialista, ni sutil. Pero sí puede ser propuesta e inducida como un llamado y una invitación a la libertad individual y colectiva de los pueblos, de acuerdo con su propia idiosincracia.
Las anteriores sentencias me han servido de inspiración y guía en la elaboración del presente blog, pues siempre me surgía la inquietud de cuáles debieran ser los valores mínimos esenciales que debemos promover e inculcar, y cómo llegar al convencimiento y consenso de que sin ellos no lograremos progresar. Como podrá verse en el contenido del blog, son múltiples las áreas disciplinares que se están abordando, pero en forma conceptual y de fácil comprensión para todo tipo de lectores, así tengan diferentes niveles educativos y diversos intereses o propósitos.
De todas maneras son muchas las facetas y secciones que se cubren, desarrolladas en un lenguaje sencillo, desprovisto de tecnicismos y de fácil comprensión, aunque su característica de interdisciplinariedad dificulta a veces su entendimiento; de todas maneras se ha incluído un Glosario al final donde se explican los términos técnicos.
Se espera que este blog resulte de utilidad a cualquier persona que se interese por el tema del cambio de cultura en Colombia, independientemente de sus intereses profesionales u ocupacionales, del lugar de origen o zona geográfica del país donde resida, o del tema que desee profundizar su conocimiento acerca del país y su gente, con un sano propósito de mejorar, tanto en su competencia personal como en sus relaciones profesionales, para ayudar a construir un país más productivo e igualitario, donde sus habitantes puedan realizar sus sueños y aspiraciones de vida, en un ambiente de concordia, progreso continuo, respeto mutuo y búsqueda de la felicidad.

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